Grupo Aconcagua


CLUB ACONCAGUA

CLUB ACONCAGUA

El Club Aconcagua es un grupo de niños y jóvenes que buscan crecer en amistad con Cristo a través del compartir con los demás, del jugar, del aprender y del enseñar. Está conformado por distintos grupos de personas que persiguen el mismo fin pero de maneras distintas.

El Club Aconcagua fue fundado a principios del 2006, con la finalidad de proporcionar un espacio lúdico a los niños del barrio de Montserrat. Los “niños del barrio” eran un tema preocupante para el cura párroco y para el consejo parroquial pastoral, quienes habían observado la ausencia de espacios recreativos para los niños en el mismo barrio. El nombre de “Aconcagua”, en referencia a la montaña más alta del país; surge porque desde sus inicios buscó brindar un espacio para los niños, no solo para el juego, sino también para el desarrollo de potencialidades y el crecimiento personal y grupal. Al pertenecer al ámbito parroquial, su antropología es netamente cristiana. Por ende, se busca transmitir valores humanos y cristianos a través de las diversas actividades. Sin embargo, se tomó la decisión de llamarlo “Club” para distinguirlo del espacio de la catequesis. De esta manera, todo niño que aún no haya comenzado con la catequesis, puede participar del Club Aconcagua.

A lo largo de estos años, se puede afirmar que el Club Aconcagua superó altamente las expectativas de sus fundadores y de quienes más tarde se sumaron a este proyecto. Aconcagua no sólo es un espacio recreativo, sino que abarca también el desarrollo social y de asistencia familiar de quienes participan del mismo.

En la mayor parte de los casos, los niños que asisten al Club, no cuentan con espacio físico en sus hogares para el desarrollo de actividades  lúdicas, recreativas y creativas; ya que muchos de los niños provienen de hoteles familiares y casas tomadas. Por otra parte, también asisten niños con condiciones familiares más favorables, que fortalecen al grupo.

Como es de esperar, con el correr de los años, la modalidad de trabajo del Club Aconcagua fue variando. En un principio se ha procedido a ofrecer un tiempo de juegos, seguido de diversos talleres y de la catequesis. En este último tiempo, se cancelaron los diferentes talleres de trabajo y se le otorgó más espacio a los juegos, para luego pasar directamente a la catequesis. Después del último año de trabajo, siguiendo esta modalidad, se ha decidido hacer un cambio que favorezca la integración de los niños y de los coordinadores a la comunidad. Por esta razón, surge la propuesta de trabajar en conjunto con el grupo de adolescentes de la parroquia, llamado “San Juan Bosco”.

Bajo la guía de un equipo de coordinación principal[1], los adolescentes trabajaran de “lideres” de los distintos equipos que se conformarán en el Club Aconcagua. Estos equipos estarán divididos según sexo y edad, como lo describe el siguiente cuadro:

Edad

Varones

Mujeres

5-7

San Felipe Neri (Verde)

Santa Teresita del Niño Jesús (Naranja)

8-10

San Francisco de Asís (Rojo)

Santa Clara de Asís (Rosa)

10-12

San Camilo (Amarillo)

Beata Teresa de Calcuta (Violeta)

 

A cada equipo, se le otorgará uno o dos líderes, quienes deberán hacer un seguimiento de cada niño, planificar las actividades acordes a cada rango etario y fomentar el sentimiento de pertenencia al grupo. Por otra parte, es tarea de los adolescentes acompañar a los niños de su equipo durante el momento de la catequesis.  Una vez terminada la catequesis, los tres equipos de varones pasarán a la Escuela de Monaguillos “San Tarcicio”, mientras que las mujeres concurrirán al Coro “Santa Cecilia”..

¿Por qué hacer este cambio en la modalidad de trabajo del Club Aconcagua? Por varias razones:

  1. Creemos que de esta manera se fortalecerán los lazos entre los niños y con los distintos miembros y grupos de la comunidad parroquial.
  2. Estamos convencidos de la necesidad de un acompañamiento más personalizado de los niños, especialmente en los tiempos que corren.
  3. Buscamos fomentar el sentido de pertenencia a un grupo en cada uno de los niños.
  4. Consideramos necesario el estructurar las actividades, para que muchos niños se vean favorecidos al aprender a jugar y trabajar disciplinadamente.

En suma, buscamos que todos los integrantes de Aconcagua puedan jugar, integrarse a la comunidad y crecer en el sentido de la responsabilidad.

En definitiva, creemos que como todo grupo, Aconcagua debe evolucionar. Si su lema original era “Con Jesús, llegamos más alto”, es natural que quienes pertenecemos al club intentemos llegar siempre más alto.



[1] Integrado por la coordinadora de catequesis, dos jóvenes universitarios, un representante del equipo de psicólogos de la parroquia y el seminarista.

 

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